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CyTAL 18: Estudiantes investigaron sobre el agua que forma el cauce del Ctalamochita en su paso por Villa María
lunes 17 setiembre 2018
El agua del río Ctalamochita no es apta para consumo humano al poseer la bacteria generada por defecación del hombre y los animales río arriba.
Es el resultado final de una investigación donde se evalúo la calidad físico-química del cauce del río en su paso por Villa María.
El trabajo fue presentado en el marco de las Octavas Jornadas de Ciencia y Tecnología (CyTAL2018), que se llevaron adelante en el campus de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) y fueron organizadas por la Secretaria de Ciencia, Tecnología y Posgrado de los claustros.
Florencia Tavella y Camila Bellotti, estudiantes de la carrera de Ingeniería Química que se dicta en la UTN villamariense, tomaron muestras, durante un período de tiempo, en tres partes del cauce: Puente Andino, bajada calle Entre Ríos y en el barrio Barrancas del Río. Todo ese trabajo formó parte de una de las ponencias en el CyTAL.
En las conclusiones de la investigación, luego de haber sometido, en los laboratorios de la facultad, a diferentes pruebas físicos químicas al agua extraída, llegaron a la conclusión que es apta para bañarse, refrescarse en días de intensa temperatura pero no lo es para el consumo humano ni siquiera medio vaso. ¡Ni para mojarse los labios !
Coincidieron que si bien los bancos de arena existentes funcionan como filtros naturales no son suficientes a la hora de eliminar la bacteria clostridium perfringens que genera que el agua no sea para nada aconsejable beberla, sin filtrarla previamente.
Esta batería, en el ser humano, genera diarrea, gases y calambres estomacales que podrían comenzar dentro de 8 a 24 horas después de haber consumido el agua. Frecuentemente, los síntomas perduran alrededor de un día, pero los más severos pueden durar entre 1 a 2 semanas..
Si bien Tavella y Bellotti no se refirieron a ello. Se especula que la bacteria clostridium perfringens, que se genera en el intestino humano y en el animal, llegaron a las aguas del Tercero por el desecho, río arriba, que recibe el cauce de aguas utilizadas para cloacas.
Para tener en cuenta: El agua potable que se consume en Villa María, y cuyo servicio está a cargo de la Cooperativa de Trabajo 15 de Mayo, es extraída de pozos en napas a más de 300 metros y es analizada regularmente en los Laboratorios de la Facultad. Mientras que, el agua a granel, que distribuye desde el río, la Cooperativa Acueductos Centro, antes de ser enviada a distintas poblaciones es potabilizada en una moderna planta. En ambos casos no hay problema para el consumo humano.